domingo, 30 de octubre de 2011

NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES


No todos los alumnos se enfrentan a los aprendizajes establecidos en el currículo con el mismo bagaje de experiencias y conocimientos previos, ni de la misma forma.
Las necesidades educativas individuales hacen referencia a las diferentes capacidades, intereses, niveles, ritmos y estilos de aprendizaje que mediatizan el proceso de aprendizaje haciendo que sean únicos e irrepetibles en cada caso. Estas pueden ser atendidas adecuadamente a través de lo que podríamos llamar “buenas prácticas pedagógicas”. Es decir, a través de una serie de acciones que todo educador utiliza para dar respuesta a la diversidad: organizar el aula de manera que permita la participación y cooperación entre los alumnos, dar alternativas de elección, ofrecer variedad de actividades y contextos de aprendizaje, utilizar materiales diversos, dar más tiempo a determinados alumnos, graduar los niveles de exigencias y otras muchas que se originan como resultado de la creatividad del docente.
Los alumnos presentan “necesidades educativas especiales” por dificultades específicas de aprendizaje, por sus altas capacidades intelectuales, por haberse incorporado tarde al sistema educativo, por condiciones personales, familiares, de historia escolar o por discapacidad

DISCAPACIDAD INTELECTUAL CARACTERÍSTICAS

Se puede afirmar, en términos generales, que estos estudiantes pasan por las mismas etapas de desarrollo que las personas no discapacitadas de su misma edad, pero su progreso se da a un nivel más lento, alterándose el ritmo y el grado de su desarrollo, por lo tanto tiene un ritmo diferente de aprendizaje.
Se debe tener en cuenta que:
Retienen y comprenden mejor las imágenes que las palabras.
Memorizan y retienen información concreta.
Aprenden con facilidad rutinas y son perseverantes.
Bien motivados se esfuerzan por aprender.
Son afectuosos y amables.
Tienden a la imitación, porque su lenguaje, tanto expresivo como comprensivo, no facilita una buena comunicación docente-estudiante y estudiante-estudiante.
Presentan un retraso psicomotor que influye en el desarrollo de tareas o actividades que impliquen precisión en la coordinación visomotora.
Presentan un retraso académico; generalmente su edad cronológica no corresponde al grado escolar en que se encuentran.
A mayor edad, será evidente una mayor discrepancia entre sus aprendizajes y los aprendizajes que logran sus compañeros de la misma edad.
Siendo el área cognitiva la más notoria en lo que respecta a sus limitaciones, con relación a estudiantes no discapacitados de su misma edad, tienen dificultades para:
Convertir objetos y hechos en símbolos y memorizarlos.
Asimilar información progresivamente más compleja y abstracta.
Recuperar información y utilizarla adecuadamente en la solución de problemas.
Elaborar representaciones que trasciendan el contexto inmediato, es decir, dificultades
en el proceso de transferencia.
Comprender el mundo que los rodea y a sí mismos.
Utilizar el lenguaje como vehículo de comunicación.
Adaptarse a las exigencias sociales.
Adquirir conocimientos sobre los procesos cognitivos, que se traducen en dificultades para establecer o identificar cuestiones como: ¿qué estoy haciendo mal? o ¿dónde está el error?
Elaborar planes o estrategias de control, por ser su pensamiento poco flexible y
limitado.
Considerando que los padres tienen una influencia importantísima en el desarrollo de las potencialidades de estos estudiantes cuando son niños, es necesario que sean orientados y capacitados para que eviten la sobreprotección, procuren un ambiente familiar cálido, gratifiquen sus logros y los ayuden en su independencia personal